Duración de cada sesión: 90
minutos
Aforo: 5 a 20 participantes
Instrumentos: disponemos de
instrumentos suficientes pero puedes
traer el tuyo si así lo deseas.
Días: agendar en secretaría
Coste por sesión/persona: 10 € |
Principios fundamentales del D.C. • NO
ES NECESARIO TENER CONOCIMIENTOS PREVIOS DE PERCUSIÓN O
DE MÚSICA, no vamos a dar conciertos, la única finalidad
es la de crear nuestros propios ritmos de una forma
divertida, relajada y espontánea.
• NO EXISTE NINGÚN PATRÓN RÍTMICO PREDETERMINADO, el
ritmo se va formando en base a las aportaciones de cada
participante.
• En el D.C. PARTICIPAN PERSONAS DE TODAS LAS EDADES con
las ventajas de participar en una actividad apta para
toda la familia.
• NO HAY AUDIENCIA, ya que cada uno es parte de la
experiencia musical.
• NO HAY ENSAYOS, la música es creada en el momento.
• NO HAY “CORRECTO” O “INCORRECTO”, un D.C. se
desarrolla en un ambiente permisivo de exploración y
todas las aportaciones suman energía al “círculo”…SIN
JUICIOS.
• TODOS LOS INSTRUMENTOS DE PERCUSIÓN SON BIENVENIDOS
Djembé, Darbuka, Bongó, Claves, Maracas, Campanas,
Dumbek, etc. y puedes elegirlo tú mismo!!!
• NO SE RELACIONA CON NINGUNA RELIGIÓN, NI IDEOLOGÍA EN
PARTICULAR….todos somos bienvenidos.
¿Cómo nace el DRUM CIRCLE? Sobre 1960
en los Estados Unidos los grupos de percusión puramente
recreacionales se pusieron de moda en muchos lugares
públicos de las grandes ciudades (normalmente parques
abiertos).
Muchas veces sin ninguna organización o líder, consistía
en un grupo de amigos que se reunían a improvisar ritmos
y dejar que la música emergiera.
Algunos de estos míticos lugares son el Griffith Park de
Los Angeles, el Hippie Hill en San Francisco, el Marcus
Garvey Park en New York y el Venice Beach en California.
En estos tiempos aparece en escena un reconocido
educador y percusionista llamado Arthur Hull que comenzó
a dirigir “círculos” creando así la función del
“facilitador”.Esto fue toda una revolución ya que Arthur
creó un estilo de dirección muy musical y fundó las
bases de los actuales Drum Circles, extendiéndose por
todo el mundo y llegando incluso a entornos insólitos
como la salud, la enseñanza, las empresas, las
actividades recreacionales, etc.
El sistema de Hull hoy es adoptado por innumerables
grandes formadores alrededor del mundo.
Su trabajo ha permitido que muchísimas personas puedan
disfrutar de la música sin que hayan tenido ninguna
experiencia anterior.
Arthur Hull es considerado el padre del Drum Circle y
actualmente se dedica a entrenar “facilitadores” en los
5 continentes. ¿Cuáles
son los objetivos de un “Círculo de Tambores”?
• Compartir ritmo y sincronizarme con otros
• Formar consciencia de grupo (comunidad)
• Crear a partir de mi aportación una nueva voz, una voz
colectiva que emerge del grupo por la razón de integrar
ritmo en comunidad.
• Crear un entorno divertido, seguro y estimulante para
que los participantes expresen sus deseos creativos.
• Generar convivencia social a través del tambor usando
el ritmo y la danza como hilo conductor.
• El propósito más alto del D.C. no es precisamente que
el sonido sea perfecto o el patrón rítmico que tocamos
sea correcto, sino penetrar y alcanzar el estado de
“alma grupal” ¿Hay un
profesor o guía de algún tipo? • Si
bien uno de los propósitos del “Círculo de Tambores” es
que fluya la energía y que el mismo “Círculo” tenga
dirección, sí, hay un guía que llamaremos FACILITADOR.
• En otros eventos musicales existe el profesor, aquí
no, el “facilitador” es una persona que está provista de
conocimientos musicales y entrenamiento propio para
guiar al grupo a través de una experiencia llena de
plenitud y satisfacción mientras tocamos.
• El “facilitador” guía y ordena el ritmo, no enseña.
• Su objetivo es asistir a los participantes a crear una
excitante música al instante.
• El compromiso del “facilitador” es enfocarse en la
conexión y comunicación entre los participantes
¿Hardrum cuenta con experiencia o conocimiento en esta
disciplina? Diego García
• pertenece a la primera promoción de entrenadores
de Drum Circle de España, ha sido preparado por el
mismísimo Arthur Hull considerado una leyenda viva y
creador del Drum Circle moderno en U.S.A.
• Master en Programación Neurolingüística y experto en
Inteligencia Emocional convierte sus círculos en
auténticos volcanes de emociones.
• Ha completado el programa para facilitadores
internacionales que imparte el Village Drum Circle
Community de Santa Cruz California
• Cuenta con una amplia experiencia nacional e
internacional de 30 años dedicado exclusivamente a la
enseñanza de la percusión. •
Especialista en Motivación personal y grupos.
• Facilitador en talleres de Team Building corporativo
• Docente y conferenciante en Festivales Internacionales
de Percusión.
¿Qué beneficios tiene participar en un D.C.?
• Diversión, entretenimiento, humor.
• Sentido de pertenecer a una comunidad.
• Introducirse en la técnica rítmica de la percusión.
• Exteriorizar el ritmo que poseemos de forma innata
• Es la forma más rápida y fácil de poder tocar música
sin necesidad de aprender.
• Despertar el estímulo y motivación dormidos.
• Mantener un pulso rítmico repetidamente produce en la
persona un efecto hipnótico que afecta positiva y
enérgicamente sobre la parte física, emocional y mental.
• Reducción notable del stress y la ansiedad.
• Expresión creativa y sentido de bienestar.
• No crea frustraciones, sino todo lo contrario,
potencia tu autoestima y tu compromiso.
• Es perfecto como complemento rítmico para otros
músicos. Normas de
participación en el D.C. • Puede
participar cualquier persona y de cualquier edad sin
importa la experiencia que tenga.
• Es importante mantener un respeto hacia el ingreso al
círculo, a los instrumentos, a mis compañeros, al
facilitador y al lugar donde se desarrolle el evento.
• El número de “tocadores” puede variar desde un pequeño
grupo hasta miles.
• En el “círculo” prevalece lo comunitario más que lo
particular. Primero el grupo, luego yo.
• Si quieres traer tu propio instrumento puedes hacerlo,
de todos modos HARDRUM te puede proveer uno.
• El “círculo” no tiene fines partidistas o religiosos.
• Los participantes con experiencia asumen la tarea de
mantener el equilibro rítmico del “circulo”.
• El “círculo” se sustenta en u carácter lúdico,
creativo, solidario, respetuoso y positivo.
El Círculo de Tambores y la salud •
Hacer música con tambores es una forma activa de
meditación.
• Con frecuencia, mientras tocas el tambor se produce un
trance donde muchas de tus inquietudes se resuelven, tus
preguntas se contestan y se alcanza una calidad de
pensamiento gracias a que el lado izquierdo del cerebro
se pone en pausa y permitimos que el lado derecho
(intuitivo) domine por un rato.
• Un estudio reciente sugiere un incremento en las
inmunidades para luchar contra el cáncer en las personas
que participan en grupos de tambores.
• Tocar tambor es bueno para tu espíritu, expresándote
tú mismo de una manera libre, no prejuiciado.
• En un ambiente de improvisación, como el de los
círculos de tambores, puedes alcanzar fuertes conexiones
espirituales. Otras
aplicaciones del D.C. Apoyo social:
ONG´s
Centros penitenciarios
Rehabilitación de
toxicómanos
Reinserción social
Campañas de
sensibilización
Integración de diversidad
cultural
Personas con minusvalías.
Empresas: Marketing promocional
Campañas publicitarias
Congresos
Seminarios
Turismo
Homenajes
Team building y liderazgo
“Coffee Breaks”
Educación: Jardines de infancia
Escuelas, colegios e
institutos.
Universidades.
Musicoterapia: Enfermos autistas.
Problemas de adaptación
Carencias afectivas
Stress, ansiedad,
problemas emocionales.
Insomnio, cansancio, etc.
Asistencia social: Enfermos oncológicos
Centros geriátricos
Mujeres víctimas de
violencia
Grupos marginados.
Inmigración.
El espíritu del Círculo de Tambores •
Los seres humanos tenemos la necesidad de “pertenecer”,
de formar parte de un grupo de individuos que comparten
intereses, y se mueven juntos hacia un propósito en
común.
• Estas necesidades son tan importantes para los niños
como para los adolescentes, para personas de mediana
edad o para ancianos.
• De hecho, cada día es más creciente el reconocimiento
de que esta necesidad de conexión con otros quizás sea
el componente más importante que contribuya a tener
calidad de vida.
• En un círculo de tambores todos están actuando cómo
uno sólo. El YO se convierte en NOSOTROS. Ese es el
verdadero sentido de comunidad.
• Cada persona interpreta una parte para formar el todo.
Todos en la comunidad pueden unirse y no sólo a hacer
música sino comulgar con los demás sin inhibiciones y
con su propia expresión. Este es el espíritu de un
círculo de tambores.
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PARTICIPA DE UNA EXPERIENCIA
DIFÍCIL DE EXPLICAR CON
PALABRAS….¡¡¡VEN Y VÍVELA!!!! |
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